Historia y ejemplos de la economía colaborativa

Lo mejor de los modelos basados en la economía colaborativa es que se aprovechan al máximo los recursos. Todo el espacio y bienes que están olvidados o infrautilizados por parte de una persona, puede acabar convirtiéndose en la solución de otra. De esta manera, puedes poner tu garaje en alquiler durante las semanas en las que estarás de vacaciones, u optimizar la utilización del espacio en tu trastero, cediendo a un inquilino el espacio que no estés utilizando tú.

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